El Aikido Aikikai en Bolivia tiene una historia que se extiende por varias décadas, marcada por la llegada de sus primeros practicantes, la formación de nuevos dojos y la visita de maestros que contribuyeron a su desarrollo técnico. Esta trayectoria refleja el crecimiento del Aikido en Bolivia y la construcción de una comunidad que mantiene viva su práctica y sus principios.
Conoce los principales acontecimientos, maestros y organizaciones que han contribuido a la historia del Aikido Aikikai en Bolivia hasta la consolidación de la Federación de Aikido Aikikai Bolivia (FAAB).
La historia de las artes marciales japonesas en Bolivia se remonta a hace más de cien años, cuando, en la década de 1920, llegó al país el primer instructor japonés de Judo.
En el caso del Aikido, su práctica en Bolivia se inició después de la Segunda Guerra Mundial, principalmente en las colonias japonesas establecidas en el país. Para la década de 1960 existen, sin embargo, evidencias de la presencia de practicantes bolivianos fuera de estos círculos. Progresivamente se fueron formando grupos de práctica y, entre finales de la década de 1980 y la década de 1990, surgieron las primeras escuelas dedicadas específicamente a la enseñanza del Aikido.
Gracias al trabajo de estos precursores y pioneros nacionales y la colaboración de practicantes extranjeros que residieron temporalmente en Bolivia, durante los primeros años del siglo XXI se consolidaron varias escuelas formales de Aikido. Algunas de ellas contaron con supervisión técnica de maestros internacionales y con reconocimiento indirecto de Aikikai Hombu Dojo, pero no con reconocimiento institucional internacional formal.
Entre los maestros internacionales que visitaron Bolivia a principios de siglo se encuentra Fritz Heuscher, de Suiza. Durante sus visitas a Cochabamba, Heuscher sensei conoció el desarrollo local del Aikido y consideró conveniente promover una organización que reuniera a las distintas escuelas y practicantes del país, con el objetivo de favorecer una coordinación nacional y una orientación técnica común. Para ello, manifestó su disposición a colaborar con la creación y desarrollo de una asociación nacional.
A partir de esta iniciativa, varias de las escuelas existentes —inicialmente en Cochabamba y posteriormente también en La Paz— comenzaron a trabajar de manera conjunta y decidieron organizarse formalmente. Este proceso culminó con la fundación de la Federación de Aikido Aikikai Bolivia en 2010, bajo la dirección técnica de Fritz Heuscher shihan, quien ya visitaba Bolivia regularmente, manteniendo una relación de supervisión y colaboración técnica permanente con la Federación.
En 2020, la Federación de Aikido Aikikai Bolivia obtuvo el reconocimiento directo de Aikikai Hombu Dojo, sede mundial de la organización Aikikai, constituyendo un nuevo hito en el desarrollo institucional del Aikido en Bolivia. Poco después, fue admitida como una organización miembro de la Federación Internacional de Aikido.
En la actualidad, la Federación de Aikido Aikikai Bolivia (FAAB) reúne a dojos y practicantes de Aikido Aikikai en distintas ciudades del país y trabaja para promover el desarrollo y la continuidad del Aikido en Bolivia. La Federación coordina actividades de formación, seminarios, exámenes de grado y encuentros nacionales, siguiendo los lineamientos técnicos de Aikikai Hombu Dojo y bajo la dirección técnica de Fritz Heuscher Shihan, 7º Dan Aikikai. A través de sus dojos afiliados, la FAAB busca ofrecer una práctica del Aikido basada en la formación técnica, la disciplina, el respeto y el desarrollo integral de sus practicantes, manteniendo al mismo tiempo los vínculos que integran al Aikido boliviano en la comunidad internacional.
La FAAB, a través de sus dojos, mantiene una presencia activa en distintas ciudades del país y ofrece espacios para la práctica y enseñanza del Aikido Aikikai, contribuyendo al desarrollo de esta disciplina y a la formación de nuevos practicantes en Bolivia.